La Asociación Peruana para el Desarrollo de la Biotecnología PeruBiotec asume el reto
Nuestro propósito es que todos los peruanos tengan acceso a las mejores tecnologías
La Asociación Peruana para el Desarrollo de la Biotecnología es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro cuya finalidad es la promoción y divulgación del uso de la distintas variantes de la biotecnología moderna para el bien de los peruanos.
Nuestros objetivos
La asociación tiene por finalidad la promoción de todo tipo de actividades técnicas, científicas, culturales, informativas, educativas, de investigación, de promoción de inversiones, de procura de administración de patentes y licencias o de administración que tengan por fin el desarrollo de acciones de cooperación técnica en la biotecnología convencional y la biotecnología moderna, incluyendo la utilización sostenible de los recursos naturales y la conservación de la biodiversidad y que puedan tener como finalidad la realización de acciones de desarrollo que involucren cooperación técnica nacional, extranjera e internacional.
Para dicho efecto, la Asociación asumirá posiciones científicas a favor de la biotecnología; difundirá los principios de la biotecnología moderna en todos los campos aplicables; realizará programas, asesorías y proyectos de desarrollo que incluyan la biotecnología, dirigidos a potenciar el valor agregado de los productos agrícolas, pecuarios, forestales y acuícolas en el mercado interno y hacerlos más competitivos en el mercado externo. Asimismo, la Asociación asesorará a instituciones públicas y al Estado en la implementación de programas de desarrollo que involucren la biotecnología, así como propuestas de reforma de la legislación aplicable, que beneficien a los sectores de salud, educación, industria, minería, que apoyen a cadenas productivas, producción agropecuaria y forestal, acuicultura y pesca, entre otros; conservando los recursos naturales, mejorando el ambiente y procurando el desarrollo sostenible de cada región.

Mensaje de bienvenida
Este espacio está dedicado especialmente a los pueblos andinos por los biotecnólogos, bioquímicos, biólogos, bioinformáticos, genetistas, agrónomos, mejoradores, empresarios y muchos peruanos más, quienes se esfuerzan en atraer a nuestros países la ciencia más apropiada para el desarrollo sostenible y sustentable de la agricultura, la medicina, la alimentación y todas las demás ciencias de la vida que ofrecen la posibilidad de una alta calidad de vida a todos los habitantes del planeta.
Transgénicos en el mundo
Otro récord mundial en la adopción de transgénicos
En 2011 se sembraron 160 millones de hectáreas de cultivos transgénicos en el mundo. Para darse una idea de las dimensiones, se trata de un área 25% mayor que toda la superficie de los Estados Unidos o de la China. Y toda funciona como cualquier otro cultivo, sin ninguno de los peligros o consecuencias con se les asocia frecuentemente. De los 29 países que cultivan transgénicos, 19 son países en desarrollo. Más de 16 millones de agricultores se beneficiaron de esta tecnología. Se trata de la tecnología agrícola de más rápida adopción en la historia de la humanidad!
¿Retoños asesinos?
Más de 40 personas murieron en Alemania, más de 3000 personas resultaron graves, muchas de ellas necesitarán transplantes de riñón para recuperarse del daño. ¿Y por qué, qué comieron? Sencillamente verduras, retoños, pepinos, tomates, y lechuga. Cultivos orgánicos al parecer. Esta tragedia no tiene nada que ver con los cultivos transgénicos ni tampoco con cultivos orgánicos bien manejados, pero lo que sí debe recordarnos, es que la gente a menudo olvida dónde es que acechan los verdaderos peligros. Y ¿vamos a pedir una moratoria a los cultivos orgánicos, por si acaso? No. Pero de igual modo deberíamos concluir que no debería haber una moratoria para los transgénicos.
Algodón Bt en la India
La demanda de algodón transgénico (Bt) en la India es tan grande que los productores de semillas (unos 300 híbridos con licencia comercial) no dan abasto. India se ha convertido en el segundo productor de algodón del mundo gracias a esta tecnología, la cual en menos de 10 años ha capturado el 88% de las 12 millones de hectáreas sembradas con algodón en la India, una expansión de más de 200 veces desde su adopción y que beneficia en la actualidad a más de 7 millones de pequeños agricultores. En 2011 produjo más de 5.9 megatoneladas de algodón. En promedio el algodón Bt en la India produce 1.7-2.2 toneladas por hectárea, contra 0.7-1.0 toneladas con el convencional. Desde su adopción, el uso de insecticidas ha disminuido en un 50% (es decir en más de 35,000 toneladas) y las ganacias acumuladas sobrepasan los 10 mil millones de dólares.
Área de transgénicos crece en Brasil
En 2011 se sembraron 30 millones de hectáreas de cultivos transgénicos en Brasil, 12 millones más que en el año anterior. La soya transgénica ocupa más de la mitad de esta área. Los otros cultivos transgénicos sembrados en Brasil son el maíz y el algodón.
La UE pierde más de 2 mil millones de euros al año a causa de sus restricciones a los transgénicos
Europeos han perdido el rumbo
El Ministerio de Finanzas de Suecia publicó en 2011 un informe titulado, por lo menos en sentido, “Un atajo que no lleva a la meta – ¿Cuál es el costo real del rechazo de cultivos genéticamente mejorados para la agricultura?” en el que se analiza la situación actual de los transgénicos en la Unión Europea y cómo su política restrictiva hacia esta tecnología está perjudicando al mercado europeo y a las economías de los países comunitarios. El informe concluye que la UE pierde más de 2 mil millones de euros al año al no permitir el cultivo de variedades transgénicas como la colza o la remolacha azucarera. La misma Suecia pierde por lo menos 33 millones de euros cada año a causa de las restricciones.
El informe resalta que el cultivo de transgénicos en la UE es uno de los más rezagados a nivel mundial, con países como Suecia, donde la siembra de transgénicos está completamente prohibida. Esta política restrictiva está teniendo consecuencias económicas y sociales, tanto a nivel comunitario como para los mercados de la UE a nivel mundial.
Según señala el informe, Suecia podría beneficiarse significativamente si se permitiera el cultivo de remolacha azucarera, canola o papa transgénica. El cultivo de remolacha azucarera transgénica tolerante a herbicidas permitiría un ahorro del 27% en los costos del agricultor. El cultivo de canola transgénica permitiría un incremento de la producción de entre 6% y 11%, así como una reducción de los costos de producción de aproximadamente 30%. Por su parte, el cultivo de papa transgénica resistente al tizón tardío eliminaría prácticamente el costo total de fungicidas.
Este informe resalta una vez más que los políticos europeos están poniendo frenos a esta tecnología ignorando por completo no sólo las evidencias científicas, sino también los imperativos económicos, sociales y ambientales de sus países, todo para satisfacer metas cortoplacistas, es decir el beneplácito de votantes quienes basan su aversión en percepción.

Condenados a baja productividad
Una moratoria al ingreso de los productos transgénicos al país sólo beneficiaría a los grandes grupos que manejan el mercado de fertilizantes. No podemos condenar para siempre a nuestros agricultores a trabajar con bajas productividades y altos costos de agroquímicos. Mientras tanto el Perú importa y consume millones de toneladas de maíz y soya transgénica para la avicultura y porcicultura, así como aceites. Un reglamento funcional permitiría el cultivo de transgénicos y la realización de ensayos comparativos. De este modo serían los agricultores los que decidirían la conveniencia de sembrar este tipo de cultivos, y no el público desinformado.
Con una moratorio arriesgamos que los agricultores del país sean menos competitivos en el mercado internacional de lo que ya son, ya que seguirían siendo en mayor medida dependientes del uso de fertilizantes y pesticidas.
Compartir los beneficios de la ciencia
Un derecho universal
Según el Artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos humanos
- Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
- Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.
Este derecho básico está siendo pisoteado por tecnófobos que no cesan en sus esfuerzos por impedir que los beneficios de la Biotecnología Verde lleguen a todos aquellos que podrían beneficiarse enormemente de ella en términos económicos y de salud. En 2008, más de 13 millones de agricultores sembraron alrededor de 125 millones de hectáreas de cultivos genéticamente modificados, el 90 por ciento de ellos fueron pequeños agricultores en países en desarrollo. Se trata de los cultivos mejor caracterizados el el mundo, y la experiencia de más de una década demuestra que estos cultivos son indistinguibles de cualquier otro cultivo mejorado, los cuales siempre, de una manera u otra incluyen nuevos genes o genes modificados.

Todo el mundo come transgénicos
Desde hace años millones de personas en casi todo el mundo comen productos derivados de cultivos transgénicos a base de soya, maíz y canola (colza). Y nadie se da cuenta, si no pregunta. ¿Y por qué? Simplemente porque no hay diferencia y también porque no le hacen daño a nadie. Lo mismo vale para millones de cabezas de ganado alimentados a base de soya transgénica. Si la gente fuera más consciente de esta realidad, no andaría preguntándose si los transgénicos hacen daño o no. La respuesta ya la tenemos sobre la mesa. Los transgénicos no hacen daño. ¿Cómo se explica uno sino la contradicción que se crea cuando un país prohibe la siembra de transgénicos pero no su importación y consumo? Esto pone de manifesto que sólo existe una razón para este tipo de restricciones: razones de mercado basadas en simples percepciones.

